Los hombres prefieren hacerlo de día y ellas de noche, ¿sabes porqué?

Cuando comenzamos una relación de pareja nos encontramos con algunos obstáculos que debemos superar y si no lo hacemos pueden aparecer crisis que conduzcan la relación al límite. No obstante, cuando hay amor, hay solución.

No existe una pareja perfecta, sin embargo cuando la construimos libremente y no se basa en parejas externas ni en idealismos, donde hay respeto, naturalidad y nos permite ser nosotros mismos, es cuando la relación funciona correctamente.

Uno de los primeros obstáculos en una relación es la comunicación, y debe ser sana, que permita expresar lo que necesitamos sin esperar que el otro adivine lo que necesitamos porque parece que nos quiere más si adivina lo que queremos y no es así.

Madurar con el tiempo.En los tiempos actuales, cada vez es más difícil ver a parejas que duren toda una vida. Antes, lo más normal era decir que llevaban 20 años casada, hoy los divorcios están a la orden del día. Las parejas que han pasado tiempo juntas, aseguran que lo mejor es ir madurando ese amor poco a poco.

La confianza y el perdón.

Lo más fácil de perder en una relación es la confianza, sólo con un pequeño gesto puede acabar con todo. Así que no dejes de comunicarte con tu pareja, y no hagas nada que pueda herir. No hagas promesas que no puedas cumplir. No ofendas a tu pareja y ten siempre preparado un lo siento, ya que lo necesitarás tarde o temprano. Pedir perdón no es un signo de debilidad, sino de madurez.

Un buen esposo. Es el que vive su vida, pero que siempre te tiene presente. Es el que está a tu lado en los malos momentos, y también en los buenos. Seca las lágrimas cuando lloras y te hace cosquillas para que te olvides de los problemas.

No te enredes en el amor.

No te compliques con problemas innecesarios. Si te equivocas, pide perdón. Si quieres hablar con él, llámalo, si quieres que te entienda, explícale bien las cosas. Si quieres verlo, invítalo a salir. Si tienes duda, pregunta sin vergüenza. Y sobre todo si lo amas, díselo muchas veces.

No sólo a ti te correspondes amar.

No solo debes dar amor, sino también recibir amor de su parte. Así que, comprende que la mujer no nació para ser pisoteada por los hombres, sino para ser respetada, valorada y amada. Tú también debes preocuparte por él y así se sentirá orgulloso de estar juntos.

 

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